Los caballos son animales que necesitan realizar ejercicio, puesto que en su estado natural viven en espacios abiertos y en manada. Nosotros hemos modificado sus costumbres y, en consecuencia, podemos tener problemas de comportamiento, estrés, cólicos, etc. Por esta razón debemos procurarles dicho ejercicio, el cual viene dado generalmente por las actividades ecuestres como doma, salto, entrenamientos o paseos. Es importante que, si el jinete no puede sacar al caballo. tengamos alguna posibilidad de ejercitarlo a la cuerda o mediante un caminador.

Lo ideal sería disponer de un box con acceso a un cercado, o soltar al caballo durante el día y estabularlo de noche. Además, es importante que el caballo esté en contacto con otros caballos, aunque solo sea visual, para que no desarrolle vicios de cuadra. También hay que tener en cuenta las dimensiones de la cuadra, y que éstas permitan que el caballo pueda tumbarse si lo necesita.

Pero volvamos al ejercicio. Antes de realizar cualquier actividad con el caballo, hay que efectuar un  calentamiento para que las articulaciones y los músculos se vuelvan más flexibles, ayudarle a estirar el cuello y la línea superior y para la correcta colocación corporal. El trabajo de cuerda es muy importante para los ejercicios de calentamiento del caballo, especialmente si éste es muy nervioso o si aún le estamos domando. Empezaremos animándole a realizar vueltas en círculo al paso para después ejercitarlo al trote. Poco a poco iremos aumentando el ritmo de la respiración del caballo, su temperatura y su circulación sanguínea, hasta llevarlo a galopar, siempre siendo prudentes para no lesionarlo ni agotarlo.

 

Tras el calentamiento, podremos realizar con el caballo, nuestra actividad ecuestre favorita.

 

Después del ejercicio es igualmente importante realizar un enfriamiento, permitiendo que el caballo se estire y relaje con una caminata larga y calmada, además es el momento perfecto para la comunicación y para pasar un tiempo tranquilo y de calidad con tu caballo.

 

Si no podemos ejercitar a nuestro caballo nosotros mismos, es indispensable que el servicio de pupilaje cubra esta necesidad.

 

            ¿Qué ocurre si el caballo no se ejercita y no socializa?

Una estabulación prolongada y sin contacto con otros de su especie, a largo plazo puede producir aburrimiento y ansiedad, estrés e incluso miedo. Y las comidas cuantiosas a base de concentrados, con elevadas cantidades de grano, pueden provocar acidosis del intestino grueso, de la que se derivan importantes disfunciones como cólicos por timpanismo (producción excesiva de gases) y úlceras, y también infosuras (laminitis: inflamación de las láminas que unen el casco al último hueso del pie).

 Ambas situaciones, a su vez, pueden ser el origen de los denominados vicios de cuadra, que también repercuten negativamente en la salud del caballo. Los vicios de cuadra son movimientos, acciones, o posturas repetitivas sin un fin concreto, y en general lo desarrollan animales en cautividad que no tienen la posibilidad de realizar su comportamiento normal. Una vez aparecen, son muy difíciles de reducir o anular por completo.

Así que, si queréis que vuestro caballo esté feliz y saludable, no podéis dejar de hacer ejercicio con él, ya que además os llevará a tener la relación de confianza que deseáis. 

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